15 de jun de 2020

Volver al inicio

Los lituanos lucharon desde el exilio por un objetivo común: la supervivencia y regresar a Lituania.

${title}
${title}

El 14 de junio se conmemora en Lituania como un día de luto y esperanza. En el año 1941 la Unión Soviética comenzó las deportaciones masivas de lituanos y lituanas a Siberia.

Las deportaciones duraron más de una década y aproximadamente 300.000 lituanos y lituanas fueron enviados al exilio y a campos de trabajos forzados. Muchos de ellos nunca regresaron. 


Gran cantidad de políticos y otras figuras públicas de la época fueron deportados, incluido el segundo presidente de la República de Lituania, Aleksandras Stulginskis. Esta escena se repitió en centenares de hogares lituanos, comenzando por maestros, profesores, funcionarios públicos, comerciantes, propietarios de tierras, policías y profesionales médicos, abogados, contadores e ingenieros, así como sacerdotes católicos. 


En un día como hoy, temprano en la madrugada, alrededor de las 3 de la mañana, la gente fue despertada inesperadamente con la orden de dejar todas sus pertenencias personales en casa. Fueron  arrestados y transportados a estaciones de tren para ser deportados sin ninguna explicación. Los recién nacidos, los niños y niñas, las madres, los padres, los abuelos fueron separados de sus familias, y en vagones de ganado, inadecuados para transportar personas en cualquier caso, fueron llevados a Siberia. 


El período de exilio era de entre 10 y 20 años, pero generalmente se exilió de forma permanente, es decir, para toda la vida. Los y las lituanas sufrían constantemente el frío, el hambre y el acoso de los comandantes y jefes de administración. Las condiciones del exilio fueron severas: el clima polar, ya que el invierno dura casi 9 meses y la temperatura es de hasta -60 ° C, los fuertes vientos y heladas incesantes. 


Solo en el primer año, entre 1.000 y 1.500 personas murieron a causa del hambre y enfermedades. Otras fuentes revelan que fueron alrededor de 3.000, en su mayoría niños y abuelos. Muchos deportados fueron arrestados y encarcelados por intentar escapar, cantar canciones lituanas, promover la religión y las lenguas antisoviéticas.


El 22 de mayo de 1948, a las 4 en punto de la mañana, tuvo lugar la mayor deportación masiva de la población lituana, durante la cual unas 40.000 personas fueron desterradas utilizando vagones para animales. Entre ellos, 10.897 niños menores de 15 años. Cada diez deportados lituanos, uno era un niño. Alrededor de 5.000 niños lituanos murieron camino al exilio. El número total de deportados fue de aproximadamente 300.000, que es aproximadamente el 10% de la población total de Lituania. Debido a la Segunda Guerra Mundial y la represión soviética (1948 - 1958), Lituania perdió alrededor de 1.000.000 de ciudadanos .


El régimen de la dictadura soviética estaba interesado en llevar a cabo deportaciones masivas para cambiar la composición y control de los territorios. En otras palabras, se llevó a cabo la destrucción de la nación. Sin embargo, incluso en tales condiciones, los lituanos mantuvieron su cultura, idioma y etnia. Ya después del final de la guerra, en algunos lugares del exilio, los lituanos tenían coros, grupos de danzas folclóricas y orquestas para todas las edades, desde niños a adultos mayores. Fabricaban trajes típicos, artesanías de madera, tallaban instrumentos, construyeron escuelas lituanas y publicaron escritos y libros clandestinos. Los lituanos y lituanas consiguieron mantener su identidad y lucharon desde el exilio por un objetivo común: la supervivencia y el regreso a Lituania.